El pasado sábado en un partido disputado por el Sunderland-Liverpool hubo un gol que fue valido, pero no era que se marcó por un hincha que tiro una bola de playa que desvió la trayectoria del balón y entro.
El arbitro Mike James pitó gol y le han sancionado con un partido por lo menos sin arbitrar de champions y tampoco arbitrará esta semana en la Premier.
La federación de fútbol inglesa confirmó ayer que el encuentro disputado entre el Liverpool y el Sunderland el pasado sábado en la Premier no se volverá a jugar pese al controvertido gol que dio la victoria al once local en el Estadio de La Luz.
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